miércoles, 6 de julio de 2011

Napoleón


He empezado a hacer la maleta con los libros para el verano y me llevo este clásico de Emil Ludwig.  Personalmente creo que es el mejor biógrafo del siglo veinte. Supo transformar la biografía desde una mera recopilación de datos a un retrato íntimo de la persona. Por esta razón en Napoleón, se presta una menor atención a las campañas y a las batallas.

Emil Ludwig nos retrata  al héroe revolucionario y republicano. Al joven Prometeo del XIX. El mismo héroe que admiraba Beethoven, y que nos lo presenta en las tres notas del inicio de su sinfonía Eroica en mi bemol. El gran líder, el aglutinador de sinergias, el magnético y el conquistador.
Sin embargo también se muestra el otro lado, del personaje. El de un narcisista patológico: déspota, megalómano, reaccionario, destructivo, despiadado y que considera a los demás como un mero medio para sus objetivos. Y que se culmina con su auto proclamación como emperador. Esto es el inicio de su fin y de su autodestrucción. La misma gente que lo había idolatrado lo repudia. El héroe moderno, la esperanza de Europa,  pasa a ser un vulgar tirano más.  Esto que también reflejo Beethoven con desilusión e ira en la misma sinfonía Eroica.


Lo mismo que le ocurrió a Alejandro Magno. Y es que  todos hemos sido testigo de estos comportamientos. El ídolo al  que admiras,  que cuando le conoces su totalidad se cae pedestal en el que le pusimos. Y es que esto nos ha pasado a todos, en la eterna búsqueda de referentes que tenemos. ¿o no?

Como diría Beethoven: “para celebrar el recuerdo de un gran hombre”.

jueves, 31 de marzo de 2011

El Navegante Solitario

FRANCIS CHICHESTER – 1901-1972
Desde que leyera de pequeño Capitanes Intrépidos me enamoré del mar. Hay pocas personas que no hayan soñado con tener un velero y echarse a la mar. Una vida llena de esa soledad romántica del héroe, en búsqueda de lo autentico, de la aventura, y en definitiva, de uno mismo.
Uno de estos últimos héroes del siglo XX es Sir Francis Chichester, aviador y marino. Sin duda el navegante solitario más famoso del mundo.
A la edad de 18 años pletórico de gusto por la aventura emigró a Nueva Zelanda con diez libras en su bolsillo.  Probó fortuna en una multitud de empleos: peón,  boxeador,  pastor, leñador, miembro de los tres sindicatos, trabajador ferroviario, buscador de oro, minero de carbón, vendedor de puerta a puerta. A los 26 años, comenzaron sus aventuras reales en la aviación. Su talento y entusiasmo le llevaron entre el 20 de diciembre de 1929 y el 19 de enero de 1930, a embarcarse  en su vuelo más famoso: el vuelo de "Gipsy Moth" de Inglaterra a Australia. Fue la segunda persona para lograr esa hazaña.

En 1931 realizó el primer vuelo en solitario de Nueva Zelanda a Australia. Irónicamente su mala vista impidió que volara para la RAF durante la  Segunda Guerra Mundial. Tras esta, se dedicó a la navegación, y en 1960 ganó la primera carrera transatlántica en solitario, hazaña a la que siguió  una histórica travesía en solitario en 1962. Entre 1966 y 1967 navegó solo alrededor del mundo y a su regreso recibió el titulo de sir de manos de la reina Isabel II. Su última gran hazaña fue un viaje en solitario en 1971 desde la Guinea Portuguesa a Nicaragua. En uno de sus viajes, descubrió que tenía un cáncer de pulmón, pero fue capaz de luchar contra la enfermedad. Murió con 71 años. 
Single Handed Sailor de Dire Straits esta inspirada en su historia.
http://www.youtube.com/watch?v=E36JaBiYI0g

Escribió numerosos libros relatando sus aventuras. Sus únicas crónicas publicada en español  son La vuelta al mundo de Gipsy Moth 1967 (Gipsy Moth Circles the World) y Siguiendo la ruta de los cliper1966 (Along the clipper way)
Otros libros de Chichester:
Seaplane solo 1933
Ride on the wind 1936
The observer's book on astro-navigation 1941
Night and fire spotting 1941
Alone across the Atlantic 1961
Alone over the Tasman Sea 1966
The Lonely Sea and the Sky(1964) – A modo de autobiografía, recopila sus viajes y aventuras por el mundo. Desde su vuelo en solitario de Londres a Sydney, su arriesgado viaje  en hidroavión desde Australia a Japón, la lucha contra los tifones en la costa de China o sus vicisitudes en el encrespado  océano Atlántico.
Galeria de fotos:

Al hilo de Houdini

Referente a los libros sobre Harry Houdini. Se sabe que escribió de su puño y letra dos libros de anotaciones de viaje sobre sus giras (europea y americana), que pertenecen a una colección privada.


Desafortunadamente, la documentación sobre Houdini está muy desperdigada y es difícil de encontrar. En 2006 se publicó The Secret Life of Houdini: The Making of America's First Superhero escrito el experto en magia William Kalush y el escritor Larry 'Ratso' Sloman que dedicaron varios años a consultar cerca de 700.000 folios de notas y documentos. En este libro se habla sobre la hipótesis de que Houdini trabajase como espía para británicos y americanos.

Sea cierto o no, es sin duda un personaje fascinante.

Dejo un par de links:

 The Secret Life of Houdini:
http://books.google.es/books?id=mIV7qFYpRNcC&lpg=PP1&dq=secret%20life%20houdini&pg=PP1#v=onepage&q&f=false

Libros y colaboraciones:
  Handcuff Secrets (1907)
  The Unmasking of Robert-Houdin. New York: The Publisher’s Printing Company. 1908. http://www.archive.org/details/unmaskingrobert00houdgoog. Retrieved March 26, 2011.  at Internet Archive, a debunking study of Robert-Houdin’s abilities.
  A Magician Among the Spirits (1924) Arno Press, A New York Times Company, New York, 1972. Original printing, 1924. ISBN 0-405-02801-6



domingo, 27 de marzo de 2011

El gran Houdini

El jueves de esta semana se cumplía el 137 aniversario del nacimiento de  Harry Houdini.  Houdini podía escapar de todo, menos de nuestro recuerdo.
Cuando Houdini pidió a Lebedev, el  enorme jefe de la policía secreta moscovita que le encerrase en la La Carette, este se echo a reir.
La Carette , un cubo de dos metros de alto, forrado de acero, que se utilizaba para transportar criminales peligrosos a Siberia.  Tenía sólo dos aberturas: una ventana con barrotes, de veinte centímetros y una puerta de acero macizo. La llave con la que se cerraba  la puerta  de La Carette en Moscú activaba un mecanismo que sólo podía abrirse con una segunda llave, bajo la custodia de director de la cárcel en Siberia a 3.000 Km de distancia.
Nadie había escapado de aquella prisión de acero y Lebedev aceptó el reto de Houdini. Fue desnudado, esposado y  registrado en busca de ganzúas o llaves maestras. Houdini entró en la celda. Fue cerrado con llave y colocado de modo que,  la puerta quedaba contra el muro del patio de la prisión. Veintiocho minutos después, Houdini, bañado de sudor, salió vacilante de detrás de la celda. Los funcionarios rusos corrieron a examinar La Carette. Estupefactos comprobaron que el precinto de la puerta estaba intacto, las cadenas y esposas colocadas al prisionero continuaban cerradas.
Fuera de escena, Houdini era un hombre tímido y pequeño (1,65 m de estatura), vestido siempre con ropas arrugas, que hablaba de modo inteligible comiéndose sílabas en las palabras. En el escenario, se transformaba. Houdini parecía adquirir la estatura de un gigante; sus ojos de un azul grisáceo relucían, su dicción se volvía impecable, su ropa era inmaculada y su dominio de la magia era magistral.
Harry Houdini: artista, mago, autor de más de cuarenta libros, inventor, actor, aviador y psicólogo; paso por este mundo como un huracán entre 1895 y 1926. Conocido también, por su  cruzada contra los médiums y espiritistas de la época, que aseguraban comunicarse con el más allá. Cercana ya su muerte, Houdini susurró a su mujer: Mi madre no pudo ponerse en contacto conmigo. Si algo sucede, debes estar preparada. Recuerda este mensaje: Rosabelle, cree”. Poco después Houdini murió, en la víspera de Todos los Santos.
Pero este no fue el final de la historia de Houdini. A lo largo de los siguientes años, los mismos médiums, cuyos trucos tan esforzadamente había revelado Houdini, empezaron a recibir supuestos mensajes del mago desde el más allá.
Durante los diez años siguientes, su esposa Bess, en cada aniversario de la muerte de su marido, se sentaba en su hogar frente a un retrato del maestro iluminado por velas, esperando una señal que nunca llegó. En 1936, diez años después de su muerte, apagó la luz.
Es conocido entre los magos recordar a Houdini la víspera de Todos los Santos con una vela. Esperando que Houdini pueda realizar la más grande de sus evasiones.

sábado, 19 de febrero de 2011

El hombre que venció a Rommel

Aficicionado como soy a la historia, si tuviese que quedarme con un personaje de la SGM  este seria Montgomery. No es que sea fan de lo militar, al contrario, pero Montgomery es para mi la imagen del heroe de las SGM que todos tenemos en el subconsciente colectivo.
“Monty”, como cariñosamente le llamaban,  iba de aquí para allá en el desierto en un jeep, pronunciando palabras de ánimo entre las filas, vestido con un suéter y unos pantalones arrugados, y luciendo su famosa boina negra.

Era accesible y humano, como él decía: “ No solo el amo, sino también la mascota”. Desde muy joven le había parecido muy mal ciertas cosas del ejercito, entre ellas que los generales mas aguerridos fuesen los que menos respetan la vida humana. Y es que Montgomey era diferente.
Era un hombre tremendamente austero, de autodisciplina férrea y solitario.  Tuvo una infancia llena de maltratos, que le marcó profundamente, al igual que la muerte de su esposa.  Eso le llevó a dedicarse por completo a la excelencia en su profesión.
Su gran oportunidad en el desierto le llegó en 1942, cuando fue enviado a Egipto para mandar el Octavo Ejercito, al que pertenecía la 7º división blindada, las ratas del desierto.
Notó al llegar que era muy baja la moral de los hombres que sostenían la posición de El Alamein, a la que habían sido empujados tras una retirada de 950 Km, por el Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel. Monty tenia clara la solución, aquellos hombres necesitaban  recuperar la confianza.
Pronto se ganó el afecto de los hombres. Sentía verdadero interés por el bienestar de sus tropas. Preguntó a un soldado que era lo más importe para él, el  soldado respondió que el fusil. Montgomery le corrigió : "Tu vida, muchacho". A ello se sumaba su sentido del humor: al enterarse que los tripulantes de un carro de combate  tenían en él, a una gallina llamada  Emma, que fielmente ponía un huevo cada día, la ascendió a sargento mayor.
En Inglaterra Churchill ardía en deseos de entrar en acción, pero Montgomery se  negaba hasta no disponer de la suficiente artillerías y de las tropas necesarias,  para garantizar la victoria.  A las diez menos veinte de la noche del 23 de octubre de 1942, una barrera de fuego de mas de mil cañones azotó las posiciones del enemigo, les seguían 1,200 carros de combate y siete divisiones. En doce días habían ganado la batalla de El Alamein.
Tras el golpe definitivo del 12 de mayo 1943 que ponía fin a la guerra de África. Montgomery regresó a Inglaterra. Allí recibió el honor de ser nombrado caballero por Jorge VI.  Tiempo después a bordo del tren Rapier, se dedicó a inspeccionar las tropas que iban a desembarcar en  Normandía. Durante tres meses, Montgomery encabezó las fuerzas a través de Normandía, que expulsaron a los alemanes de Francia. Sintió una profunda decepción al tener que ceder el mando a Einsenhower en Paris. El 4 de mayo de 1945, en el páramo de Luneburgo cerca de Hamburgo, Montgomery aceptaba  la rendición alemana.
Al año siguiente fue nombrado Jefe del Estado Mayor y tenia ya el titulo de vizconde.  Trabajó para las fuerzas de la OTAN, y finalmente en 1958 se retiró, a la edad de 71 años.
Se convirtió en escritor y conferenciante. Viajó incansablemente: Rusia, India, América Central, Egipto, China y Canadá. Volvió seis veces a África.  Una vez visitando los antiguos campos del norte, recorrió el cementerio de El Alamein,  le preguntaron si quería visitar las tumbas de los soldados alemanes e italianos, a lo que él respondió: “He matado bastante gente, como para que más tumbas me recuerden lo que he hecho”.
Marcado por el recuerdo de una terrible guerra se retiró a su casa de campo, dedicándose a escribir sus memorias. Un niño le escribió: “ Muy señor mío, creía que había muerto, pero mi padre me dijo que aún vivía, pero pronto morirá. Le ruego que me envíe rápidamente su autógrafo. Montgomery le respondió: “ creo que fue sensato tu enfoque del problema”.
Dejó bien claro que no quería ser enterrado en ningún mausoleo de Londres. En marzo de 1976 moría y era sepultado bajo un gran árbol de tejo, en el tranquilo cementerio de la iglesia de Binsted.




miércoles, 2 de febrero de 2011

Las dos lecturas de la Eneida

La primera vez que leí la Ilíada pensé que jamás podría contemplar una obra tan sumamente hermosa, rebosante de tanta fuerza y espiritualidad. Aquellas luchas que se enmarcaban entre la tragedia y el heroísmo marcaron un antes y un después en mí.
Esta misma sensación evocadora y casi mágica la sentí cuando tiempo después cayó entre mis manos la Eneida de Virgilio. Esta obra que en un principio tomé sin mayor propósito que el de leerla sin más, pronto se convertiría en una de las obras de referencia para mí por su majestuosidad y elegancia. Realmente la Eneida es una pieza compleja, pues es difícil llegar a ver en una primera lectura las verdaderas intenciones de Virgilio.
Para su composición Virgilio tuvo muy presente a Homero y su Ilíada pero también la Odisea, siendo estas dos obras el germen vertebrador de su Eneida. Sin embargo el proyecto de Virgilio era muy ambicioso, tanto, que le llevó su composición los últimos diez años de vida.
La Eneida nació como un encargo de  Mecenas y del propio Augusto, que tras regresar a Roma en el año 29 a. C después de la anexión de Egipto el año anterior, necesitaba enaltecer aún más su  figura. Para ello contaba con la amistad de los autores más importantes de la literatura latina del momento que pondrían sus obras al servicio de la política propagandística del emperador.  
Virgilio aceptó el reto de crear una obra que perdurara en el tiempo y que fuera el emblema de un nuevo periodo y un nuevo régimen.
Virgilio construye su historia a través del mito de Eneas que sirve de base, y a esto le añade su inventiva propia, la historia pasada y la contemporánea de Roma y unos personajes de un fuerte carácter filosófico. Así Virgilio crea un Eneas nuevo, puliendo el mito, desechando las partes menos convenientes o incluso su muerte final. Virgilio busca que su Eneas se identifique con Augusto, y para ello el héroe se convierte  en un verdadero “pater” que toma el relevo de su padre cuando este muere, siguiendo así la tradición romana del “mos maiorum”.
El Eneas de Virgilio es un héroe moderno alejado del prototipo de héroe homérico, es un héroe perfecto, caracterizado por ser justo y clemente. Dos cualidades que Virgilio quiere vincular con Augusto, pues él gobierna Roma de manera justa, ayudando al oprimido, castigando al soberbio y luchando en guerras cuyo único fin es la instauración de la  justicia.
Eneas es piadoso como Augusto, antepone el beneficio colectivo al suyo propio, esto se observa cuando debe abandonar a Dido para cumplir con su deber. No es un héroe que se deje dominar por los impulsos, pues antepone su misión a su propia vida. Es un líder nato que lleva a su pueblo con él, sufriendo por el camino pero no rindiéndose jamás.
El carácter político de la obra se acentúa cuando se le muestra a Eneas el futuro de Roma; su esplendor, su gloria, los personajes que marcarán su futuro y por último la victoria de Accio, batalla crucial para establecer el comienzo definitivo del nuevo régimen.
Se dice que Virgilio pidió al propio Augusto y a dos amigos suyos que destruyeran la obra algo a lo que se negaron en rotundo.

Quizás mirada la Eneida desde una perspectiva actual, podría recriminarse a Virgilio el haber compuesto una obra cuyos trasfondos políticos son más fuertes que la propia historia. Incluso podría resultarnos algo poco políticamente correcto que la obra épica más importante de la literatura romana tuviera un claro mensaje propagandístico de un régimen que tuvo sus luces y también sus sombras.
Aún así,  yo creo que la grandiosidad de la Eneida reside precisamente en este hecho, pues quizás si se hubiera hecho esta magna obra con un puro fin literario, ésta hubiera quedado relegada en la historia, a la sombra de la Iliada y la Odisea.
Me consideró un defensor de la Eneida, pues creo que el simple ejercicio de leer entre sus líneas para encontrar su verdadera esencia es un reto que cualquier amante de la lectura siempre considera de su gusto. Además  gracias a ella pude a acercarme a la fisonomía de un Imperio que es parte de nuestra historia colectiva.

Por eso siempre recomiendo su lectura, pues es una obra maravillosa.

Virgilio- Imagen de Wikipedia

jueves, 27 de enero de 2011

Bienvenidos!

¡Bienvenido a mi blog!
Poco a poco lo iré dotando de contenido. Aquí encontrareis entradas sobre mis viajes, noticias, links, apuntes de historia y literatura. Todo  lo referente a mis aficiones y a mi particular mundo.
Espero que lo disfrutéis.
P.D: Todas las fotos son mias.


Comienzo mi cuaderno de viajes en Edimburgo. Cuando vi por primera vez Edimburgo, fue como revivir las mismas sensaciones, que siempre me transmite Toledo. Ambas ciudades, a mi juicio, son las ciudades más misteriosas, encantadas y góticas que un viajero puede ver.
Yo desde pequeño, había soñado con Edimburgo. Con trece años devoraba a Robert Louis Stevenson, y siempre me inquietó de sobre manera la historia de los Ladrones de Cadáveres.  Una truculenta historia (muy real), de asesinatos cometidos por dos ladrones de cementerios, que al no poder surtir a la facultad de medicina, comenzaron a cometer asesinatos por la ciudad. El comprador, de tan macabra mercancía, no era otro que Robert Knox, un honorable médico de la Universidad de Edimburgo, con fama de niño prodigio, y que con veintisiete años había llegado a ser un mandamás. William Burke fue ejecutado el 28 de enero de 1829 en el Grassmarket,  William Hare murió en la mendicidad en Londres en 1858, mientras que el dr. Knox salió libre de cualquier acusación.


Hoy en día, la Universidad de Edimburgo, tiene otro aire. Y es uno de los centros de investigación, más punteros en medicina que hay en Europa.

He incluido también una foto del jardín de la casa de Stevenson, donde se imagino  la Isla del Tesoro.

Recuerdo mi primera noche. Me había quedado hasta muy tarde deambulando por la parte vieja de la ciudad. Aunque era verano, pronto comenzó a caer una neblina, húmeda y heladora, que traía una decimonónica amenaza de resfriado.

Las calles, a pesar de los turistas, se vuelven muy oscuras. Los pasadizos que de día, parecen sórdidos, de noche cobran un tinte lúgubre y sinistro, que hiela la sangre al más pintado.


Y es que si hablas de Edimburgo, tienes que hablar de fantasmas. Me había comprado un librito, de esos en los que aparecía una larguisima lista de historias de fantasmas. Espero rescatarlo del altillo,  y escribir sobre alguno de los hechos curiosos y poco conocidos que cuenta.
Pero sin duda, Mary King’s Close es la otra historia de horror real y leyenda. En el S. XVII las autoridades, decidieron emparedar en vida a los habitantes de esta colmena humana. Con ello pretendían que la peste no saliera del suburbio. Cuando los enfermos y desahuciados que vivían en su interior murieron, se derribaron los muros y se construyeron nuevos edificios.


Tras revivir el miedo infantil a lo oscuro y desconocido. Volví sobre mis pasos. A mi hotel, que estaba enfrente de la taberna favorita de otro ilustre escritor, Arthur Conan Doyle. Me metí en el pub, y me tomé una pinta en honor. Allí me contaron que la casa de Doyle estaba a pocos pasos. Pero que había sido derruida, y se había construido un gigantesco centro comercial.

A la mañana siguiente, me levante muy temprano, porque quería poner rumbo a las tierras altas de Escocia, siguiendo la ruta de la reina Victoria.



Pero de eso, ya hablaremos en siguientes entradas.
Si os apetece ver más fotos, os linkeo la pagina Flickr que contiene las fotos de mi viaje por Gran Bretaña.
Saludos de Asdrúbal.