Aficicionado como soy a la historia, si tuviese que quedarme con un personaje de la SGM este seria Montgomery. No es que sea fan de lo militar, al contrario, pero Montgomery es para mi la imagen del heroe de las SGM que todos tenemos en el subconsciente colectivo.
“Monty”, como cariñosamente le llamaban, iba de aquí para allá en el desierto en un jeep, pronunciando palabras de ánimo entre las filas, vestido con un suéter y unos pantalones arrugados, y luciendo su famosa boina negra.
Era accesible y humano, como él decía: “ No solo el amo, sino también la mascota”. Desde muy joven le había parecido muy mal ciertas cosas del ejercito, entre ellas que los generales mas aguerridos fuesen los que menos respetan la vida humana. Y es que Montgomey era diferente.
Era un hombre tremendamente austero, de autodisciplina férrea y solitario. Tuvo una infancia llena de maltratos, que le marcó profundamente, al igual que la muerte de su esposa. Eso le llevó a dedicarse por completo a la excelencia en su profesión.
Su gran oportunidad en el desierto le llegó en 1942, cuando fue enviado a Egipto para mandar el Octavo Ejercito, al que pertenecía la 7º división blindada, las ratas del desierto.
Notó al llegar que era muy baja la moral de los hombres que sostenían la posición de El Alamein, a la que habían sido empujados tras una retirada de 950 Km, por el Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel. Monty tenia clara la solución, aquellos hombres necesitaban recuperar la confianza.
Pronto se ganó el afecto de los hombres. Sentía verdadero interés por el bienestar de sus tropas. Preguntó a un soldado que era lo más importe para él, el soldado respondió que el fusil. Montgomery le corrigió : "Tu vida, muchacho". A ello se sumaba su sentido del humor: al enterarse que los tripulantes de un carro de combate tenían en él, a una gallina llamada Emma, que fielmente ponía un huevo cada día, la ascendió a sargento mayor.
En Inglaterra Churchill ardía en deseos de entrar en acción, pero Montgomery se negaba hasta no disponer de la suficiente artillerías y de las tropas necesarias, para garantizar la victoria. A las diez menos veinte de la noche del 23 de octubre de 1942, una barrera de fuego de mas de mil cañones azotó las posiciones del enemigo, les seguían 1,200 carros de combate y siete divisiones. En doce días habían ganado la batalla de El Alamein.
Tras el golpe definitivo del 12 de mayo 1943 que ponía fin a la guerra de África. Montgomery regresó a Inglaterra. Allí recibió el honor de ser nombrado caballero por Jorge VI. Tiempo después a bordo del tren Rapier, se dedicó a inspeccionar las tropas que iban a desembarcar en Normandía. Durante tres meses, Montgomery encabezó las fuerzas a través de Normandía, que expulsaron a los alemanes de Francia. Sintió una profunda decepción al tener que ceder el mando a Einsenhower en Paris. El 4 de mayo de 1945, en el páramo de Luneburgo cerca de Hamburgo, Montgomery aceptaba la rendición alemana.
Al año siguiente fue nombrado Jefe del Estado Mayor y tenia ya el titulo de vizconde. Trabajó para las fuerzas de la OTAN, y finalmente en 1958 se retiró, a la edad de 71 años.
Se convirtió en escritor y conferenciante. Viajó incansablemente: Rusia, India, América Central, Egipto, China y Canadá. Volvió seis veces a África. Una vez visitando los antiguos campos del norte, recorrió el cementerio de El Alamein, le preguntaron si quería visitar las tumbas de los soldados alemanes e italianos, a lo que él respondió: “He matado bastante gente, como para que más tumbas me recuerden lo que he hecho”.
Marcado por el recuerdo de una terrible guerra se retiró a su casa de campo, dedicándose a escribir sus memorias. Un niño le escribió: “ Muy señor mío, creía que había muerto, pero mi padre me dijo que aún vivía, pero pronto morirá. Le ruego que me envíe rápidamente su autógrafo. Montgomery le respondió: “ creo que fue sensato tu enfoque del problema”.
Dejó bien claro que no quería ser enterrado en ningún mausoleo de Londres. En marzo de 1976 moría y era sepultado bajo un gran árbol de tejo, en el tranquilo cementerio de la iglesia de Binsted.